En esta noche fría en la que siento tanto tu ausencia, sonrío al
recordarte, imaginándote en tus días, en tus
noches y esta lejanía que existe entre las dos, solo me permite inventar escenas ficticias de la
mujer que robo mi corazón, hace tanto tiempo.
Mientras la música retumba en mis oídos, mi mente viaja hacia a ti, hacia tu rostro, tus expresiones al menos las pocas que creo conocer por medio de una fotografía, sigo divagando creándote un tono de
voz, el sonido de tu risa, tus gestos de
alegría, de confusión o de tristeza, pienso que realmente se cómo eres,
que locura.
Sucumbo en esta fantasía, la amo
demasiado, tanto que le temo, tanto que la
deseo, que te deseo. Sigue colándose por mi ventana, la brisa fresca y solo pienso, porque jamás termino lo que
empiezo, porque siempre dejo ir lo que más
quiero porque dejo ir a quien más quiero, nuevamente mi cobardía triunfa, sin siquiera intentar acercarme, impido que nuestros caminos se
crucen, supongo que no comprendo el
verdadero significado del amor, supongo que mi inseguridad es más
fuerte; y así, lentamente e inevitablemente te pierdo, cada día te pierdo.